Guías de aclimatización al calor en la pretemporada para atletas de escuela secundaria
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El consumo de soluciones que contienen carbohidratos con diferentes mecanismos de transporte intestinal (por ejemplo, fructosa y glucosa) producen una mayor absorción de carbohidratos y agua en comparación con soluciones con un solo carbohidrato. Sin embargo, se desconoce la tasa de consumo de fructosa que da como resultado el uso más eficiente de los carbohidratos exógenos cuando la glucosa se ingiere por debajo de las tasas de saturación de absorción-oxidación. Diez ciclistas pedalearon 2 horas al 50% de la potencia pico, después realizaron 10 sprints máximos mientras consumían soluciones que contenían (13)C maltodextrina a 0.6 g/min combinado con (14)C fructosa a 0.0 (sin fructosa), 0.3 (fructosa baja), 0.5 (fructosa media) ó 0.7 (fructosa alta) g/min, dando índices de fructosa:maltodextrina de 0.5, 0.8 y 1.2. Las tasas medias (porcentaje del coeficiente de variación) de fructosa exógena durante las 2 horas rodando, fueron de 0.18 (19), 0.27 (27), 0.36 (27) g/min con fructosa baja, fructosa media y fructosa alta, respectivamente, con eficiencias de oxidación (= tasa de oxidación/ingesta) de 62-52%. La oxidación exógena de glucosa fue mayor en la fructosa media a 0.57 (28) g/min (98% de eficiencia), en comparación con 0.54 (28), 0.48 (29) y 0.49 (19) en la fructosa baja, fructosa alta y sin fructosa, respectivamente; con respecto a la solución sin fructosa, sólo fue claro el aumentó sustancial del 16% (límites de confianza de 95%±16%) en la solución con fructosa media. La oxidación total de carbohidratos exógenos fue mayor en la fructosa media a 0.84 (26) g/min. Aunque no fue claro el efecto de la cantidad de fructosa sobre la potencia de sprint general, las respuestas metabólicas estuvieron asociadas con menores percepciones de cansancio muscular y esfuerzo físico, y una disminución en la fatiga (potencia de la pendiente) en las condiciones con fructosa media y fructosa alta. Con las soluciones presentes, las tasas de consumo de fructosa baja a media, produjeron la utilización más eficiente de carbohidratos exógenos, pero la fatiga y la percepción del estrés del ejercicio y la náusea se reducen con dosis moderadas a altas de fructosa.
Estos experimentos examinaron las relaciones entre la osmolalidad inicial y la composición de carbohidratos (CHO) de una solución de infusión y la osmolalidad y la absorción de agua y CHO en un segmento de prueba. Se pasó una sonda triple-lumen con un segmento de mezcla de 10 cm y un segmento de prueba de 40 cm dentro del duodeno-yeyuno. El puerto de infusión estuvo aproximadamente 10 cm más allá del esfínter pilórico. Las soluciones de perfusión fueron hipotónica (186 mOsmol/kg; solución A), isotónica (283 mOsmol/kg; solución B), e hipertónica (403 mOsmol/kg; solución C). Todas las soluciones contenían 18 mEq Na+ y 3 mEq K+. En el segmento de mezcla, la osmolalidad aumentó 83 mOsmol/kg y disminuyó 90 mOsmol/kg para las soluciones A y C, respectivamente. Los cambios correspondientes en el segmento de prueba fueron un aumento de 60 mOsmol/kg y una disminución de 34 mOsmol/kg. La osmolalidad de la solución B no cambió. En el segmento de prueba, la osmolalidad media y los flujos totales de agua y solutos no fueron significativamente diferentes entre las soluciones, pero la solución C produjo una absorción de líquido 27% mayor que la solución A. Cuando se determinó el movimiento del líquido neto de los segmentos de mezcla y de prueba, la solución A produjo una absorción de líquido 17% mayor que la solución C. Los aumentos medios en el plasma y en los volúmenes de orina durante el periodo de prueba de 80 min no fueron significativamente diferentes. En el segmento de prueba, el flujo de agua se correlacionó con los flujos de CHO y Na+ pero no con la osmolalidad. En conclusión 1) diferencias significativas en la osmolalidad de la solución fueron eliminadas dentro del duodeno proximal y 2) la perfusión de soluciones al 6% CHO con osmolalidades van desde 186 hasta 403 mOsmol/kg no produjo diferencias significativas en la homeostasis del líquido (volumen plasmático) al final de un periodo de prueba de 80 min.
El consumo de proteínas dietética después del ejercicio aumenta las tasas de síntesis de proteína muscular, estimula la acumulación neta de proteína muscular y facilita la respuesta adaptativa del músculo esquelético al entrenamiento prolongado. Por otra parte, estudios recientes demuestran que la ingesta de proteínas antes y durante el ejercicio, también aumenta las tasas de síntesis de proteína muscular durante el ejercicio de fuerza y resistencia. Por lo tanto, la ingesta de proteínas antes y durante ejercicios prolongados podría representar una estrategia dietética efectiva para mejorar la respuesta adaptativa del músculo esquelético a cada sesión de ejercicio, ampliando la ventana de oportunidad durante la cual se facilita la respuesta de síntesis de proteína muscular. Además, se ha sugerido que el consumo de proteínas durante el ejercicio puede mejorar la capacidad de rendimiento de manera aguda. Sin embargo, estudios recientes que han investigado el impacto del consumo de proteínas en el rendimiento durante un ejercicio a contrarreloj, a diferencia del tiempo hasta el agotamiento, no muestran beneficios ergogénicos del consumo de proteína. Por lo tanto, se concluye que la ingesta de proteínas con carbohidratos durante el ejercicio, no aumenta aún más el rendimiento en el ejercicio en comparación con la ingesta de grandes cantidades de carbohidratos solamente.